|
El Juzgado de lo Penal Número 1 de Arrecife ha condenado a tres años de prisión a Cristóbal Herrera, monitor del campamento de La Santa celebrado en verano de 2008 en Lanzarote, por vejaciones a seis menores de edad de entre 10 y 12 años. Herrera tenía 18 años cuando fue contratado como monitor, pese a que contaba con antecedentes penales por conducir bajo los efectos del alcohol y no tenía titulación.
Por su parte, el otro acusado, Agustín David Dios Coelho, director del campamento y administrador único de la empresa Extraocio, no ha sido condenado a pena de cárcel. Sin embargo, tanto la empresa Extraocio como el Cabildo de Lanzarote deberán responder de forma subsidiaria al pago de la indemnización de 3.000 euros por cada menor por los perjuicios causados, tal y como solicitó el fiscal Ignacio Stampa en su escrito de acusación.
La Fiscalía pidió para cada uno de los acusados, es decir, para el monitor y el director del campamento, un total de siete años y medio de cárcel. Los abogados de la defensa, por su parte, solicitaron la libre absolución de los imputados. Finalmente, a Cristóbal Herrera la Justicia le ha condenado a seis meses de cárcel por cada menor.
En esta causa también está imputado otro joven de 17 años, pero este expediente lo lleva la Fiscalía de Menores. Sin embargo, sí que declaró en el juicio como testigo y culpó al monitor, del que dijo que era quien ponía los castigos.
Los hechos, que se juzgaron a finales de junio, ocurrieron en un campamento de verano en 2008, en La Santa, en el municipio de Tinajo. En la sentencia queda probada la versión de los menores que declararon durante la vista oral, donde relataron el mal recuerdo que guardan de esos días de vacaciones en Lanzarote.
Durante el juicio también declararon los dos acusados, que se culparon mutuamente. Así, el monitor condenado aseguró que fue el director quien le dio la orden de castigar a los menores si se portaban mal, mientras que Agustín David Dios Coelho afirmó que jamás estuvo presente durante las vejaciones probadas en la sentencia ya que él nunca lo hubiera permitido.
Los menores también confirmaron durante la vista oral que el director no observó estos episodios, pero trataron de contarle lo que sucedía en el campamento y éste no les hizo caso. Se lo tomó a broma, declaró uno de los niños.
|